Mantenimiento industrial integral para su planta
Mantenemos su maquinaria en marcha con un plan a medida que combina mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo. Menos paradas, equipos que duran más y una producción que no se detiene.
Preventivo, correctivo y predictivo: los tres pilares
Más mantenimiento, menos pérdidas
Inspecciones programadas, cambio de piezas antes de que fallen y puesta a punto periódica. Anticipamos los problemas para que su producción no se detenga por una avería que se podía evitar.

Cuando algo ya falló, actuamos
Cuando una máquina se para, cada minuto cuenta. Localizamos la causa raíz, reparamos y ponemos su equipo de nuevo en marcha cuanto antes, con seguridad y sin soluciones provisionales.

Anticipar fallos antes de que ocurran
Con sensores, termografía y análisis de vibraciones detectamos el desgaste antes de que se convierta en avería. Así interviene con tiempo, en una parada planificada y no en plena producción.

Tecnología de diagnóstico que detecta el fallo a tiempo
Combinamos termografía infrarroja, ultrasonido industrial y análisis de vibraciones para detectar fallos incipientes, desgaste de componentes y desviaciones de funcionamiento antes de que se conviertan en una parada.
Termografía infrarroja para detectar anomalías
Una conexión floja o un rodamiento que se sobrecalienta aparecen en la cámara termográfica mucho antes de fallar. Localizamos esos puntos calientes y los corregimos antes de que provoquen una avería.

Ultrasonido para escuchar
lo que falla
Localizamos fugas, desgaste y problemas eléctricos sin desmontar nada. El ultrasonido detecta lo que el oído no capta y ayuda a prevenir averías y a reducir el gasto energético de su planta.

Análisis de vibraciones para máquinas estables
Medimos las vibraciones de motores, bombas y rodamientos para detectar desalineaciones, desequilibrios y desgaste. Los datos indican qué componente falla y cuándo conviene intervenir.

Sonómetro para detectar las pérdidas que no vemos
El sonido no engaña. Detectamos las pérdidas de aire en los sistemas neumáticos para mantener la instalación estanca y reducir el consumo energético de los compresores. Menos gasto en energía, mayor rentabilidad.
Mantenimiento a demanda
Cobertura total personalizada
Revisiones según su ritmo

Paradas evitadas, producción que sigue
Un paro de producción cuesta dinero cada minuto. Con un mantenimiento bien planificado, sus máquinas siguen funcionando justo cuando más las necesita.

Planes que se adaptan a su operación
No hay dos plantas iguales. Por eso diseñamos cada plan según lo que usted necesita: frecuencia, alcance y equipos. Todo a su medida.

Máquinas que envejecen bien
Los equipos bien mantenidos son equipos seguros. Cumplimiento normativo sin esfuerzo y un equipo humano que trabaja sin riesgos innecesarios.

Resultados medibles en plantas reales
Estos datos vienen de plantas reales: clientes que confiaron en nosotros y vieron los cambios. Menos paradas, equipos que duran más y operaciones que funcionan.
Reducción de paradas

Cumplimiento normativo
Más vida útil de los equipos

Lo que dicen nuestros clientes
Experiencias reales de empresas que confían en Synteksa
Auditoría gratuita para su planta
Descubra qué está funcionando y dónde puede mejorar. Nuestros técnicos analizan su operación sin coste.

Preguntas frecuentes
Lo que necesita saber sobre un mantenimiento industrial que funciona
No espere a que algo falle. El mantenimiento preventivo comienza desde el primer día: analizamos su planta, identificamos riesgos y actuamos antes de que causen paros.
Revisiones periódicas, monitorización continua, reparaciones rápidas e informes detallados. Todo diseñado para su operación específica. Nada genérico, todo a medida.
Menos que un paro no planificado. Nuestros planes se ajustan a su presupuesto y a sus necesidades. Transparencia total, sin sorpresas.
Sí. Termografía, ultrasonido, vibraciones. Detectan problemas semanas antes de que ocurran. Los datos no mienten.
Perfecto. Trabajamos con lo que usted ya tiene: integramos nuestros sistemas, mejoramos lo existente y optimizamos sin reemplazar de forma innecesaria.
¿Listo para empezar?
Hablemos de su planta y de lo que necesita
Mantenimiento industrial: preventivo, correctivo y predictivo
El correctivo llega cuando algo ya se ha roto. No es la situación ideal, pero forma parte de cualquier planta. Lo que marca la diferencia es la rapidez y el criterio: encontrar la causa real, no solo el síntoma, y reparar de forma que el fallo no vuelva a la semana siguiente.
El predictivo es el que más dinero ahorra. En lugar de esperar al fallo o de cambiar piezas por calendario, escuchamos la máquina: termografía para el calor anómalo, ultrasonido para fugas y rozamientos, análisis de vibraciones para rodamientos y alineaciones. Los datos avisan con semanas de antelación.
En la práctica, una planta necesita los tres a la vez. El preventivo sostiene el día a día, el correctivo responde cuando algo falla y el predictivo da margen para planificar. Combinarlos bien es lo que de verdad reduce las paradas y alarga la vida de los equipos.
No son promesas. En las plantas donde aplicamos este enfoque hemos visto caer las paradas a la mitad, equipos que aguantan mucho más de lo previsto y auditorías de cumplimiento que se pasan sin sobresaltos.
La tecnología que usamos no es cara por capricho: es la que permite ver lo que a simple vista no se nota. Una cámara termográfica, un equipo de ultrasonidos y un analizador de vibraciones detectan problemas que, de otro modo, solo se descubren cuando la máquina ya se ha parado.
Cada herramienta tiene su función: la termografía encuentra el punto caliente, el ultrasonido localiza la fuga, el análisis de vibraciones diagnostica el rodamiento y el sonómetro detecta el aire comprimido que se escapa y dispara la factura eléctrica.
La diferencia entre una planta que funciona bien y una que sufre paradas constantes es el mantenimiento. No es suerte, es disciplina: saber cuándo revisar, cuándo reparar y cuándo reemplazar. Es tener un plan que se adapta a su operación específica, no un plan genérico que sirve para todos.
Por eso los planes de mantenimiento deben ser personalizados. Su planta no es igual a la de la competencia. Sus máquinas tienen ritmos diferentes. Sus necesidades de producción son únicas, y el mantenimiento debe reflejarlo: frecuencia de revisiones según su ritmo, cobertura total personalizada y mantenimiento a demanda cuando lo necesite.
La seguridad es resultado del buen mantenimiento. Los equipos bien cuidados son equipos seguros, sin riesgos innecesarios. El cumplimiento normativo no es una carga, sino la consecuencia natural de hacer las cosas bien: máquinas que envejecen bien, que funcionan sin sorpresas y que no ponen en riesgo a su equipo de trabajo.
La pregunta no es si puede permitirse un buen mantenimiento, sino si puede permitirse no tenerlo. Un paro no planificado cuesta más que un año de mantenimiento preventivo. Una máquina que falla antes de tiempo cuesta más que mantenerla bien. Y un accidente por un equipo mal mantenido cuesta más que cualquier plan de mantenimiento.
En Synteksa lo hemos visto en plantas de alimentación, logística, energía y metalurgia. Hemos llegado con la máquina parada y la hemos puesto en marcha; hemos montado sistemas predictivos que evitaron el desastre; hemos diseñado planes tanto para un taller pequeño como para una gran planta. Cada sector tiene sus manías, y las conocemos.
El mantenimiento industrial integral no es un concepto complicado. Es hacer lo correcto en el momento correcto con las herramientas correctas: prevenir cuando se puede, reparar rápido cuando algo falla, y predecir y actuar antes de que el problema se agrave. Es tener un equipo que entiende su operación y trabaja para que funcione sin interrupciones innecesarias.
